Misión cumplida: ¡CASARSE!






María y Pedro era una pareja que desprendía dulzura con solo verles mirarse... me encanta capturar momentos así de la boda como una mirada, una caricia, un beso... al tener las fotos es como que vuelves a revivir esos momentos y es mucho más fácil escribir.


La ceremonia fue super emotiva pero también divertida, pues los maestros de ceremonias eran sus amigos y les hicieron reír un montón, a ellos y a todos los invitados.


En la entrada a los jardines del restaurante (donde fue la ceremonia) pusimos un bienvenidos en las mismas tonalidades que la cartelería, verde agua y dorado. Detrás de ellos un arco hexagonal enorme, con un columpio donde María pudo dejar su ramo durante toda la ceremonia y una estructura dorada hizo del seating un espacio muy bonito.


La ceremonia se llevo a cabo mediante el rito de la Arena, y a todas las parejas que estéis

leyendo esto os recomiendo muchísimo animaros a realizarlo, queda un recuerdo material precioso de ese momento en el que unisteis vuestras vidas, ¡¿ bonito verdad?!